1er premio Concurso Sanvisens de pintura de Sitges.


Diploma del premio Savisens de pintura 2002.

El Concurso Sanvisens de Pintura de Sitges fue el cuarto premio de pintura que gané el último año de carrera. En aquella época estaba muy satisfecho de mis recién estrenados “cuadros de tramas” y los empecé a mover dentro de lo que mis modestas posibilidades económicas me permitían (concursos de Cataluña y La Rioja, que los embalajes transportes y demás son una pasta). Y la verdad que iba desbocado, todo lo que me presentaba lo ganaba (si, vale, no eran el BMW, pero leches, aun no había acabado la carrera).


Carlvs. Óleo sobre algodón. 130 x 92 cm. (Colección Ayuntamiento Sitges).
Obra ganadora de esta edición del concurso Sanvisens.

Como curiosidad y mérito añadido, mencionar que mi profesora de las asignaturas de anatomía Teresa Llàcer, la cual me puso sendas matrículas de honor en dichas asignaturas era parte del jurado (de lo cual no tenía ni idea).  Así que os podéis imaginar mi sorpresa cuando un día en medio de clase, mientras estaba dibujando, se me acercó y me dijo: “Enhorabuena Espinosa, has ganado, pero que sepas QUE YO NO TE HE VOTADO”. Ya veis que de enchufes nada de nada. No sé, supongo que el resto del jurado me votaría en bloque. Teresa encontraba muy frío para su gusto mi “estilo de tramas”, le gustaban bastante más otro tipo de cosas mías más afines a su gusto.

Servidor recibiendo el premio 

El premio creo que fue el más cuantioso que he ganado hasta la fecha (2000 euros del año 2002, ahora son 3000, creo) y el trato por parte del concurso fue exquisito, me los pagaron a tocateja el día de la entrega en billetes de 500 (creo que nunca he vuelto a ver billetes de esos), y pasados unos meses, a todos los que habíamos ganado algún premio en la ciudad durante el año nos invitaron a una cena del copón en el casino de Sitges. La única pega es que me enteré que otros años a los ganadores les montaban una exposición individual en una galería de Sitges pero en mi año no fue así. Me dio un poco de rabia porque uno ya se empezaba a cansar de premios que te ayudan económicamente pero no contribuyen a proyectarte como artista. A partir de aquí los resultados en concursos ya fueron más irregulares, pero como para quejarse, con 23 ya tenía unas cuantas casillas anotadas en el currículum. Qué pena que luego viniera la tesis a cortarme el rollo.


Mercat Vell de Sitges. Donde se expusieron las obras seleccionadas en el concurso y se me entregó el premio en metálico. 




Actualización:
El premio Sanvisens en viquipedia.

Actualización 22-6-2015:

El trofeo del concurso que tan elegantemente sostengo en la foto de arriba: